«Pulso. 33 Artistas». Un colectivo de artistas mujeres nuclea una variedad de estéticas, sensibilidades y búsquedas individuales. Al no haber un tema o motivo que entrelace las obras, cada pieza encierra un sentido que, dependerá del juicio del espectador, puede o no tener alguna relación con las otras creaciones. La muestra ofrece una variedad de formas entre escultura, dibujo, pintura y fotografía.
Las políticas de género constituyen, cada vez con más fuerza, uno de los puntos fundamentales de la agenda de época. Desde distintas ópticas y con diversos intereses se ha extendido por los meandros de las sociedades actuales una sostenida vocación de análisis y revisión de los modos culturales que portan reglas sociales de convivencia. Exploración que provoca una tensión -en general beneficiosa- entre visiones conservadoras o revulsivas sobre este tema.
Sin embargo la muestra que hoy apreciamos no apunta al desarrollo discursivo sobre la problemática, al menos de manera directa y premeditada. En todo caso, cada una de las propuestas visuales que la componen deja traslucir una faceta de las diversas posibilidades creativas emergentes del mundo femenino y su correspondiente apuesta ideológica, si la tuviera.
Es decir, las participantes no se proponen como una manifestación colectiva que enarbole un ideario común. De allí que es incluso injusto señalar en este conjunto su pertenencia a lo «femenino», más allá de que, deliberada o libremente, manifiesten miradas y posturas que puedan vincularse a esa condición sin necesidad de limitarlas, prejuiciosa o forzadamente, a dicha cualidad.